lunes, 16 de enero de 2012

R1s3 & R.1.P

La muerte nos rodea a cada instante,
de las maneras más insólitas nos sorprende,
cuando todo aquello que llamábamos vida, ya no existe
la ausencia y la necesidad copulan el presente.




Hay personas que no lamentan tanto una partida, al menos no se esfuerzan en expresar sus sentimientos, son aquellos cuyo corazón lacónico escarchado se congela a diario. Otros, que pueden lamentarlo sin olvidar las diferencias, se hayan bajo la sombra de la felicidad hostigante.
Perdonar desde el corazón sin esperar nada a cambio, es amar. Quien perdona incluso en los peores momentos es digno de llamarse humano. ¿Podríamos ser tan hipócritas al negar nuestros pecados?,
-No, no deseamos ser nobles en este momento, intente luego. 
El miedo a lo desconocido es una reacción intrínseca  del  ser que aún no aprendió a vencerlo. Uno de los enemigos naturales del hombre podría llegar a enloquecerlo si éste no se propone desterrarlo antes de su vida. Lamentablemente sí existen las leyes congénitas de la vida. Definitivamente No, no somos inmortales. Hay situaciones que son dolorosas y penosamente empáticas, pero inevitables. Miradas tristemente energéticas  se surcan erizando el cuerpo, cortando el aliento...
Ésta lúgubre tarde de Enero afligió mi cuerpo, turbó mi mente y me volteó por dentro.

Atónitamente, A.