Al borde del colapso me encontré esta tarde. Revolví entre la basura y saqué más de un trapo sucio al sol. La grela pesada que asfixiaba se barrió lentamente... aunque quedan algunos restos por doquier.
Apuntes y apuntes por leer, y una cabeza que no para de correr, no se detiene aunque le ordenen, es una maquina desobediente, incontrolable.
La presión en mi pecho me está dejando sin aire... consciente de las consecuencias no puedo sentarme... no encuentro la respuesta concreta a mi inquietud, ¿Es esto lo que realmente quiero?, no lo sé
En primavera podré respirar otra vez, o quizás me ahogue más implorando el final... que tanto deseo hoy.