Se mueve por toda la ciudad sin rumbo alguno, se vuelve loco,
ya no soporta el tiempo de sobra que tiene para pensar,
El vago por las noches sufre el frío y duerme solo sin un techo fijo.
Deambula entre la gente que pasa y pasa sin mirar,
El vago está sucio por fuera y muerto por dentro,
ya nada tiene por perder, ya nada tiene por ganar.
El presente es su miseria, el pasado lo condena
el mundo lo esquiva nadie lo quiere compadecer.
el futuro espera incierto mientras su carne se congela.
El tesoro del vago es la basura de algunos ciudadanos
revuelve y revuelve quizá halle su guarnición nocturna
se conforma con lo mínimo no tiene aires de ambición.
Un extraño se aproxima, le habla mirándolo desde arriba
se preocupa por si comió, si durmió y le tiende la mano
el vago le agarra el codo, lo empuja y corre con temor.
Nunca estuvo acostumbrado a tales gestos de amor
el vago desconoce, no sabe amar porque nunca aprendió.
La lluvia moja su rostro y camufla sus lágrimas de dolor.
Solo vive su vida, es un animal con instintos, nada quiere, nada tiene.
Es como sal en las heridas, en el fondo se lamenta por su error
es un alma en pena que transita por la vida sin propósitos ni pasión.
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