Tenía la necesidad imperiosa de escribir lo que me estaba pasando porque sentía que después todo se iba a esfumar en la nebulosa de mi mente sin control, pero no pude. Me excedí, me descontrolé literalmente, en todos los sentidos... Sentí un desequilibrio irracional, el corazón latía tan fuerte que dolía, el cuerpo estaba tenso y extremadamente nervioso mientras la mente se desquiciaba cada vez más. Por momentos pensaba y quería convencerme de que todo era un sueño porque efectivamente, no era parte de la realidad. Todo concordaba perfectamente, pero por otro lado, llegué a pensar que no iba a poder escapar de aquel estado que yo misma provoqué... Cuántas cosas puedo aguantar? siempre quiero más y más... y cuando el cuerpo me pide a gritos que le preste atención, sólo ahí puedo darme cuenta de que en verdad, no estoy bien. Nunca, jamás en mi vida, sentí tantas emociones juntas, fue tan desesperante... necesitaba salir, tomar aire, contactarme con el mundo que tanto desprecio...necesitaba verme, conectar mi cabeza con mi mente, ser yo... mal o bien, volver a mi vida cotidiana con mi gente.
Ahora estoy sola... y ya no tengo tanto miedo...porque sé que lo que pasó fue una experiencia más de la vida.... tampoco me arrepiento, aunque no puedo asegurar con certeza que esto no volverá a pasar, mejor dicho... que no volveré a provocarlo. Pero sí sé, o me di cuenta que de esta puta forma, no es como quiero vivir... o morir. Sin embargo, no puedo evitar sentirme mal por haber tenido que llegar a tal extremo para darme cuenta de que, aunque no sea todo como quiero, la vida que tengo y las personas que me rodean valen muchísimo más de lo que pensaba.
***

